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Según la ministra Verburg, a partir del 1 de enero de 2009 todo perro que muestre una conducta 'indeseada o agresiva' será confiscado y sometido a un test de conducta. Si el perro falla este test, entonces 'se mata al animal', como dice la ministra en una carta al Parlamento. Aunque el perro en cuestión no haya mordido a nadie. Porque para la ministra, que el perro se ponga rígido o muestre los dientes ya son indicios de 'conducta indeseada o agresiva'. La ministra quiere con esta nueva normativa, sumamente intimidatoria tanto para perros como para amos, sustituir la antigua Normativa de Animales Agresivos (NAA) de 1993. |
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Sandra van de Werd, coordinadora de la protesta común contra la nueva NAA, en representación del Comité de ayuda a los animales necesitados, la Asociación Sophia para la Protección de los Animales y la Fundación Derechos Para Todos los Seres Vivos |
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La antigua NAA prohibía la posesión de pitbulls y razas bastardas similares. A estos perros se les juzgaba meramente por su apariencia. En quince años han sido confiscados varios cientos de pitbulls y razas similares. Muchos de los pitbulls confiscados jamás habían hecho daño a nadie. Tener apariencia de pitbull significaba su sentencia de muerte, sin importar lo bueno que pudiera ser el animal. Se trata de una normativa extremadamente injusta y desconsiderada para animales y personas.
Durante semanas he tenido que ver a estos perros en las perreras del asilo de animales. Semanas, meses esperando su veredicto y sentencia de muerte, a veces incluso más de un año, si su amo había recurrido la sentencia. Muchos de ellos se volvieron asustadizos, agresivos o locos, por estar continuamente encerrados y solos tras unos barrotes en un cubículo de cemento. Al estar en manos de la Justicia, no se les podía sacar a pasear, como a los otros perros del asilo. Nunca olvidaré a un pitbull que, en espera de su sentencia de muerte, no dejaba de lamer los muros de su prisión.
Una vez firmada su sentencia de muerte, al perro se le daban un par de golosinas extra para comer, y si era posible, un corto paseo atado con correa, antes de llevarle al veterinario para sacrificarle. Esta situación resultaba muy agravante también para el personal del asilo. |
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Como es de imaginar, nos alegramos mucho de que ya no se aplique esta normativa. Pero tememos que la nueva NAA que la sustituya resulte aún peor para los perros. Es absolutamente inadmisible que, como quiere hacer la ministra Verburg, se confisque un perro a causa de una conducta supuestamente 'indeseada o agresiva' como puede ser gruñir, ponerse rígido o enseñar los dientes, y que después el perro corra un gran riesgo de ser sacrificado.
Existen serias objeciones contra esta normativa, de las cuales los dueños de perros y las organizaciones protectoras de animales, en su euforia por la abolición de la NAA, aún no parecen ser conscientes, o en todo caso aún no han alzado su voz contra ella. Para empezar, es un error considerar los gruñidos, el ponerse rígido o enseñar los dientes como conductas 'agresivas'. La mayoría de las veces son conductas de defensa o de aviso. En base a la nueva NAA, a partir de ahora todo dueño de un perro corre fácilmente el riesgo de que cualquiera pueda asegurar haberse sentido amenazado por la conducta de su perro. Esta persona podrá denunciarlo a la policía, que confiscará al perro.
Posteriormente el perro será sometido a un test. Para ello, la ministra quiere ampliar el test CSA (test de Conducta Socialmente Aceptable) existente actualmente. Según los expertos, este test CSA, que dura unos 20 minutos, nunca es fiable al 100%. La estimación de que un perro que ha sido declarado agresivo por este test morderá realmente en el futuro es de apenas un 46%. Esto significa que un 54% de los perros sometidos a este test serán sacrificados injustificadamente. Como el objetivo es matar inmediatamente a los perros que no pasan el test, no se puede probar que el resultado del test o el test en sí mismo estaban equivocados. Por todo esto, en el futuro se sacrificarán perros que no han mordido jamás a nadie en base a una referencia que no es fiable al 100%,
Es absolutamente inaceptable e innecesario sacrificar inmediatamente a un perro que no pasa este test. Los perros pueden seguir aprendiendo y desaprendiendo cosas hasta una edad muy avanzada. Hoy en día existen excelentes terapias de conducta, y podría introducirse una normativa que obligue a que el perro lleve siempre puesto el bozal y la correa.
Muchos perros tienen miedo de las cosas a las que no están acostumbrados. Un perro tiene miedo de un uniforme o de una gorra, el otro de un paraguas o de una mochila. Las personas bebidas, que andan con muletas o sufren espasmos, pueden inspirar miedo a los perros. Es entonces cuando gruñen, erizan el cabello e intentan huir. ¿Deberíamos confiscar y someter a un test a estos perros a partir de ahora?
También hay perros que han sido seriamente maltratados por sus anteriores dueños y que ahora tienen una vida mejor con sus actuales amos. Pongamos como ejemplo a Boris, un pastor belga Malinois procedente de un asilo. Este perro tiene un pasado de abandono y maltrato, y por ello es un perro muy inseguro. Con mucha paciencia, Boris ha recuperado la confianza en su nuevo amo. Pero todavía se asusta de las personas extrañas. Si tiene oportunidad, Boris huye de ellos. Todavía no ha mordido a nadie, pero se echa atrás si alguien se acerca y a veces gruñe de miedo. A veces las personas se asustan de él, porque es un perro muy grande. Su dueño actual tiene todo esto en cuenta.
Si dependiera de la ministra, a partir del próximo enero cualquiera puede denunciar a Boris a la policía por mostrar una 'conducta indeseada o agresiva' al gruñir o enseñar los dientes. Boris es confiscado y se le pone en una perrera de un asilo. Si se pasa días o semanas solo y encerrado, seguramente no pase el test. En el test, Boris será confrontado, estando atado, con situaciones que a él le causan mucho miedo. Y además sin la seguridad de tener a su dueño al lado. En la vida real, Boris no sería enfrentado con tantas situaciones amenazadoras a la vez sin la posibilidad de huir de ellas. Sin poder escapar, Boris será acorralado por personas extrañas, primero lentamente y después más rápido. Alguien abrirá y cerrará un paraguas varias veces en frente de sus narices, y se empujará un muñeco contra él. También una persona extraña se aproximará sigilosamente a él mirándole fijamente a los ojos (algo que los perros perciben como una amenaza). Si Boris retira la mirada, el extraño le seguirá. En el momento en que Boris entre en estado de pánico durante el test y se ponga en una actitud defensiva, se habrá firmado su sentencia de muerte.
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La ministra dice que con esta nueva normativa se reducirá el número de incidentes por mordedura. Sin embargo, los casos más graves de heridas por modedura se producen en el círculo doméstio. La mayoría de las veces, la causa de estas mordeduras no es el perro, sino el dueño del perro que debería haber dado a éste un estátus definido, enseñar a los niños a tratar al perro y no dejar jamás al perro a solas con un niño.
El dueño conoce el carácter de su perro y por tanto tiene la responsabilidad de encarrilar éste correctamente. Así que el dueño juega un papel fundamental en la problemática de las mordeduras de perros. Es aquí donde la ministra debería dirigir su política: en la nueva NAA el dueño del perro debería tener una posición central.
En Suiza demuestran ser bastante más sabios en este sentido. Si alguien quiere tener un perro, debería seguir un curso obligatorio en el cual se le enseñe cómo tiene que tratar al perro y a su ambiente. No hay nada de proteccionista en esta idea, todo lo contrario: más bien demuestra que el gobierno asume su responsabilidad y que realmente está haciendo algo para remediar el número de incidentes por mordedura. Es lo mismo que conducir un coche: para prevenir accidentes, no puedes simplemente montarte en un coche y salir conduciendo. Primero aprendes cómo se maneja la máquina y después te dan un permiso de conducir.
Deberíamos tener un permiso de posesión de perros. Porque mucha gente no sabe absolutamente nada de cómo se educa un perro y se dejan guiar por sus propias experiencias e instintos. Por ejemplo, si cuando eres pequeño tus padres te han pegado mucho, hay una gran probabilidad de que si el perro se pone agresivo reacciones gritándole y golpeándole e intentes darle en la cabeza. Esto sólo hace que el perro se vuelva aún más agresivo. Sacrificado el perro 'agresivo', el dueño pudede comprarse otro, sin importar lo mal que lo haya hecho en el pasado. Las causas profundas de la mordedura no han sido eliminadas.
La nueva NAA de la ministra Verburg no va a hacer descender el número de incidentes por mordedura. Además, muchos perros y amos resultarán perjudicados cada año por esta normativa. Y aquellas personas que odien a los perros, están recibiendo del gobierno el poder para señalar 'conductas indeseadas o agresivas' y hacerle la vida imposible a los perros y a sus amos. |
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Las mordeduras de perro en perspectiva. Een evaluatie van de RAD en aanbevelingen voor het terugdringen van bijtincidenten. Rapport van de Commissie van Wijzen, ingesteld door de minister van LNV (8 mei 2008); Michael Persson, De Claim. Cifras de mordeduras, De Volkskrant 14 junio 2008. Aquí el catedrático Freek van Sluijs, que fue presidente de la Comisión de Sabios que asesoró a la ministra Verburg, habla sobre la baja tasa de previsiones positivas por las cuales una gran parte de los perros sometidos a prueba serán sacrificados de manera injusta.
Traducción: del Saz Taaldiensten |
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